Cada Diócesis, parroquia, vicarias, etc., tienen sus propias características y posibilidades. De acuerdo a ellas tiene que ir creando su propio Equipo y estilo de trabajo. Por tal motivo los pasos que proponemos a continuación debe ser adaptados a cada lugar y realidad:
• Que sus integrantes sean testigos creíbles del Evangelio y de los valores familiares.
• Que sean representativos de las familias del lugar.
• Que se tome en cuenta el protagonismo laical, especialmente el de los matrimonios.
• Que se fomente una complementación fecunda entre laicos y sacerdotes o religiosas.
• Que se asegure el equilibrio entre una necesaria continuidad y una renovación permanente.
Proponemos:
Nombramiento del Núcleo básico: Asesor (Sacerdote, diácono, religioso(a)), Directores (1 matrimonio con condiciones de dirigente y una experiencia de Pastoral familiar), y Coordinadores de programas (promueven los diversos programas en pro de la familia, integrado por matrimonios y laicos especializados).